Recibido: 10 de marzo de 2021. Aceptado: 20 de marzo de 2021. Publicado: 31 de mayo, 2021.

Received: March 10th, 2021. Accepted: March 20th, 2021. Published: May 31st, 2021.

La pandemia COVID-19 ha provocado que se opte por un proceso de enseñanza y aprendizaje digital o a distancia. En este contexto, es necesario diseñar cursos online en abierto que lleguen al mayor número de estudiantes (masivos).

En el ámbito de la comunicación, la gestión de la cultura, el voluntariado,  los procesos de animación sociocultural, el fomento de la lectura y la escritura es más necesaria que nunca. Lectura y escritura se presentan como destrezas básicas e imprescindibles para que los jóvenes y adultos puedan emprender en estos entornos digitales porque son habilidades fundamentales para la educomunicación.

En el presente trabajo, se expone el diseño y coordinación de un MOOC sobre “Emprendimiento en lectura y escritura”, diseñado desde la Universidad de Valladolid y en el que participan otras universidades españolas y dos institutos politécnicos de Portugal.

Como resultados, se explica la estructura del MOOC en sus diferentes módulos y se concluye valorando la ardua tarea de coordinar los diferentes recursos educativos de cada módulo para lograr la complementariedad, así como el equilibrio entre los diferentes sistemas de evaluación elegidos por cada profesor participante en el MOOC.

The COVID-19 pandemic has led to a shift towards digital or distance teaching and learning. In this context, it is necessary to design open online courses that reach the largest number of (mass) learners.

In the field of communication, cultural management, volunteering, socio-cultural animation processes, the promotion of reading and writing is more necessary than ever. Reading and writing are presented as basic and essential skills for young people and adults to be able to undertake in these digital environments because they are fundamental skills for educommunication.

This paper presents the design and coordination of a MOOC on «Entrepreneurship in reading and writing», designed by the University of Valladolid and involving other Spanish universities and two polytechnic institutes in Portugal.

As results, it explains the structure of the MOOC in its different modules and concludes by assessing the arduous task of coordinating the different educational resources of each module to achieve complementarity, as well as the balance between the different assessment systems chosen by each teacher participating in the MOOC.

MOOC; lectura; escritura; educomunicación; entornos digitales.

MOOC, reading, writing, educommunication, digital environments.

COVID-19, MOOC Y EDUCOMUNICACIÓN

La pandemia por COVID-19 ha supuesto el cierre de muchos centros escolares y la consolidación de la educación a distancia. Se toma el término, tal y como lo explica García Aretio (2020):

“el concepto de “educación a distancia digital como abarcador de un modelo de educación no presencial, soportado íntegramente en sistemas digitales. Se estaría hablando de una educación virtual, una enseñanza, un aprendizaje en línea, soportado en tecnologías, en la red, en Internet, en la web, e-learning, aprendizaje distribuido, etc” (p. 14).

En efecto, la pandemia ha obligado a buscar iniciativas educativas basadas en la no presencialidad con el objetivo de que el alumnado continúe aprendiendo de la forma más normalizada posible (Brooks et al. 2020). Antes de que llegara la pandemia, las Universidades habían empezado a apostar por un escenario formativo orientado a cursos masivos, abiertos y gratuitos como sugieren Vázquez-Cano y López Meneses (2015). Tras la llegada de la COVID-19, esta apuesta se ha reforzado y las Universidades han abierto diferentes convocatorias para fomentar el diseño de estos cursos. Puede afirmarse que el diseño de MOOC (Massive open online courses) se ha convertido en una de las fórmulas de innovación educativa (García-Peñalvo et al. 2017) y son indicadores de capacidad tecnológica de las universidades (Gómez, 2016). El acrónimo MOOC debe sus siglas a las palabras inglesas “Massive Open Online Course” (Rheingold, 2013). Es importante aclarar que existen dos tipos de MOOC, según Stephen Downes: (1) los cMOOC que son cursos abiertos y participativos, orientados al aprendizaje basado en comunidades de estudiantes y profesores; y (2) los xMOOC que están basados exclusivamente en los contenidos y más alejado del método conectivista.Promovidos, en sus inicios, por universidades de prestigio como Harvard, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) o Stanford, los MOOCs han aumentado su presencia en el Internet en los últimos años (González et al. 2016). No debe extrañar pues, tal y como afirman Fernández-Martínez et al. (2020), “los MOOC pueden favorecer un desarrollo tecnológico, didáctico y de inclusión social y educativa gracias a su carácter de cursos de carácter masivos, abiertos y en línea” (p.133). Además fomentan un nuevo tipo de formación basada en el conectivismo (Siemens, 2005) en la que la metodología se basa en la consideración de las TIC como herramientas de trabajo y, también, como tecnologías del aprendizaje y el conocimiento (TAC) y tecnologías del empoderamiento ciudadano y la participación (TEP).

La irrupción de los MOOC se debe a que Internet y su entorno digital ofrecen una excelente oportunidad de enseñar a partir de los medios de comunicación, en lo que se ha denominado “educomunicación” (Aparici, 2003 y 2010; Correa, 2001; Gutiérrez, 2003). La educomunicación, en palabras de Barbas (2012) es “un campo de estudios interdisciplinar y transdisciplinar que aborda, al mismo tiempo, las dimensiones teórico-prácticas de dos disciplinas históricamente separadas: la educación y la comunicación” (p. 158). Las TIC, TAC, TEP surgen aquí como nexo de unión entre ambos campos de estudio, pues fortalecen y facilitan tanto la comunicación como la educación.

En el ámbito de la Educación Superior (Universidad), la pandemia no ha hecho sino confirmar la necesidad de que todas las asignaturas pasen a impartirse de forma virtual (Moodle). Esta adaptación de contenidos al formato digital se ha hecho en algunas ocasiones de forma precipitada (Pérez-López et al. 2021) y, en otras, la transición a lo digital ha supuesto menos esfuerzo en aquellas instituciones que ya impartían MOOC. No hay que olvidar, según Scolari (2008), que “lo digital es, sin duda, un elemento básico de los nuevos medios pero desde una perspectiva teórica aporta poco a la carcaterización de las nuevas formas de comunicación” (p.83). Es decir, lo digital no debe demonizarse ni ser un obstáculo para la enseñanza. “El educador debe asumir un nuevo rol mediado por las TIC frente aislamiento preventivo obligatorio en las instituciones educativas” (Sandoval, 2020, p. 29). La calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje no debe resentirse porque deje de ser presencial.

Las TIC se han transformado en TAC y TEP (Pollier y Zeballos, 2019; Reig, 2020; Navarro, 2020). Las tecnologías ayudan y auxilian los procesos comunicativos, esto es indudable. Ahora, la cuestión es con qué finalidad se usan: si para comunicar, para trabajar de forma colaborativa o simplemente como herramientas de empoderamiento social. Este empoderamiento social se concreta, en el caso de la educomunicación, si se enseñan “las competencias expresivas imprescindibles para su normal desenvolvimiento comunicativo y para el desarrollo de su creatividad” (García Matilla en Aparici, 2003, p.111). Entre esas competencias expresivas destaca la escritura (en un entorno digital y textual) y, antes que esta, la lectura (como imitación de fórmulas expresivas). Por eso, en el caso del diseño de MOOC, la educomunicación juega un papel fundamental, sobre todo en su enfoque instrumental, pues implica el manejo de la tecnología y de los medios. Como dice Kaplún (1998), la educomunicación “tiene como objetivo fundamental el de potenciar a los educandos como emisores, ofreciéndoles posibilidades, estímulos y capacitación para la autogeneración de mensajes” (p. 244).

LA LECTURA Y LA ESCRITURA COMO DESTREZAS BÁSICAS EN LA SOCIEDAD DIGITAL

En la sociedad de la información y digital es fundamental que los ciudadanos accedan a los contenidos de forma reflexiva. Partiendo de la pregunta de Petit (2009) sobre qué puede hacer la lectura en tiempos de crisis, la respuesta está en que los ciudadanos sepan seleccionar la información relevante. Esto puede lograrse a partir de una lectura crítica, comprensiva y reflexiva (López Yepes, 2015). Es cierto, como afirma Carr (2011), que los usuarios de Internet solo hacemos una lectura superficial y que, quizá por la cantidad de elementos que aparecen en los sitios web, se sufra una parálisis por análisis. De ahí que, más que nunca, es preciso una lectura reposada y meditada como la que propone Wolf (2020).

La lectura y, por ende, la escritura forman las dos caras de la misma moneda. Dos destrezas arduas y considerables que permiten sobrevivir a cualquier desgracia e infortunio. Con la lectura se activa el pensamiento crítico, se aumenta la sensibilidad de los sentidos, se viaja, se aprende la lengua, sirve de terapia, de paz. Son herramientas humanas para interpretar el entorno y comunicarse. Tanto es así que cuando llega un periodo de crisis y confinamiento, la lectura y escritura se revalorizan. Lo corroboran el barómetro de hábitos de lectura, elaborado por la Federación de Gremios de editores de España, con el patrocinio del Ministerio de Cultura y Deporte del Gobierno español, en el que se afirma que un 62,2% de las personas entrevistadas afirmaban haber leído al menos un libro en el último año.

Estas dos destrezas básicas encuentran en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) la oportunidad de extenderse y popularizarse. Internet es la ventana al mundo y ofrece cantidad de oportunidades para leer y escribir. Existe un empeño en separar lectura de escritura cuando una habilidad lleva a la otra. Un buen lector tiene las condiciones para ser un buen escritor porque habrá imitado expresiones, fórmulas y mecanismos retóricos y estéticos, habrá aumentado su vocabulario hasta límites insospechados. Un buen escritor sabrá cómo hacer que los lectores sientan con las palabras, y sabrá emocionar a través de los textos.

En el caso de la sociedad digital, el uso de etiquetas y hashtags ha revivido la necesidad de comunicación escrita. Hoy más que nunca es necesario saber escribir. La expresión escrita está de moda porque el texto es el rey en Internet (Nielsen, 1997). Nadie duda de que vivimos en una sociedad de la información y que esta es presentada fundamentalmente en su forma escrita y textual.

Por todo lo expuesto era necesario diseñar un curso masivo, abierto y en línea que sirviera para aprender cómo es el “Emprendimiento en lectura y escritura”. El objetivo no fue otro que reforzar el papel de la lectura y la escritura en una sociedad de la Información, digitalizada y ofrecer las fórmulas para leer y escribir con éxito.

En el caso de la escritura, los entornos digitales son el caldo de cultivo para que la escritura se convierta en una poderosa arma de enriquecimiento cultural y de poder social. Ni más ni menos, la escritura es la carta de presentación en la sociedad digital porque Internet, en palabras de Castells (2005), es una extensión propia de la sociedad.

Emprender en lectura y escritura significa reconocer los mecanismos y recursos que el lenguaje pone a disposición de los ciudadanos para mejorar su pensamiento crítico, su visión del mundo y la búsqueda de oportunidades empresariales. Se trata, también, de saber discernir y seleccionar la información de forma precisa y fiable. Es una obviedad que la sociedad digital se lee y escribe más, pero aún no le hemos sabido leer y escribir mejor. El objetivo de la gestión emprendedora debe ser el de transformar un entorno a priori neutro o incluso desfavorable en un entorno favorable y estimulador. Y esto también puede hacerse con la lectura y la escritura.

DISEÑO Y PROPUSTA DE MOOC SOBRE “EMPRENDIMIENTO EN LECTURA Y ESCRITURA”

El curso que se explicita a cotinuación tiene los siguientes objetivos: (1) reflexionar sobre la importancia de la lectura y el emprendimiento en la sociedad; (2) transformar un entorno neutro para la lectura y escritura en un entorno favorable y estimulador; (3) poner énfasis en la lectura como práctica social, definida por las tradiciones letradas; (4) fomentar el emprendimiento en lectura y escritura en el sector educativo y en el ámbito de la comunicación; (5) saber utilizar los dispositivos digitales y las pantallas para leer y escribir más y mejor; y (6) empoderar a los ciudadanos para convertirlos en mediadores en lectura y escritura.

La estructura del MOOC está compuesta por ocho módulos de cuatro horas cada uno. Por tanto tiene una duración de ocho semanas, una por módulo, con un tiempo de dedicación aconsejable por parte de los alumnos de 6 horas semanales.

Entre los recursos generales utilizados se encuentran los siguientes:

  • Material audiovisual: cada módulo incorpora dos vídeos narrados por el docente, de presentación de contenidos teóricos, que están subtitulados en español y portugués (con el objetivo de llegar a un mayor número de alumnos potenciales).
  • Material práctico de apoyo: en cada módulo se facilitan otros documentos, que profundizan en la cuestión que aborda el material narrado por el docente, como enlaces externos, ficheros, documentos y lecturas relacionadas, etc.
  • Actividades diferentes, según cada módulo, diseñadas por los docentes responsables de esos contenidos. Algunas de estas tareas sirven como evaluación del módulo y computan para la nota final del MOOC.

Todos los materiales están disponibles en Internet de manera gratuita. Los alumnos solo deben registrarse en el curso y solo necesitan un ordenador, conexión a internet y un navegador web para poder realizar el curso desde cualquier lugar, de manera flexible y al ritmo que se marque cada uno.

Además, el MOOC incluye un vídeo introductorio inicial donde se describen tanto objetivos como contenido del curso en general. El coordinador también presenta los vídeos introductorios de cada módulo donde se explica quiénes serán los docentes encargados de esos contenidos, cuál es su metodología docente y qué sistema de evaluación seguirá. De esta forma el alumnado, además de aprender nuevos conocimientos sobre una temática concreta, conoce diferentes formas de impartir esos conocimientos, así como diferentes formas de evaluar.

El MOOC plantea también un módulo Cero que sirve de  evaluación de conocimientos previos de los participantes sobre esta temática. Esta evaluación, al tratarse de un diagnóstico inicial, no computa a efectos de calificación final del MOOC.

El alumnado siempre puede escribir en el foro de Discusión con la finalidad de impulsar la comunicación escrita entre los participantes en todo momento, sirviendo también para generar debates sobre alguno de los contenidos teóricos planteados por cada docente en sus módulos respectivos.

La organización de los módulos, sus títulos y contenidos son los siguientes:

Módulo 1. Aprender a leer para emprender en la sociedad actual.

En este módulo se analizan las posibilidades creadoras y emprendedoras de la sociedad digital y se reflexiona sobre la pérdida de contacto con el entorno para constatar las oportunidades emprendedoras que ofrece el medio.

Contenidos del módulo I:

–          Lectura y escritura como destrezas comunicativas en la sociedad digital

–          El profesorado y alumnado de Universidad como creador de productos culturales.

–          La importancia de los materiales didácticos en el diseño de eventos letrados.

Módulo 2. La fantasía como motor de la imaginación.

Descripción: se hace una introducción a la fantasía tradicional, el terror, la ciencia ficción y los distintos géneros fantásticos: el cine el cómic, juegos de rol y fanzines.

Contenidos del módulo II:

–          Fantasía tradicional, leyendas y mitología.

–          Terror y ciencia ficción

–          Lo fantástico en la psicología

–          Fantasía épica, poética y teatral: Peter Pan como ejemplo

Módulo 3. De la lectura multimodal a las narrativas transmedias.

Descripción: se repasan los componentes de la cultura de la imagen y cómo la lectura se extiende a otros discursos artísticos.

Contenidos del módulo III:

–          La cultura de la imagen.

–          Lectura multimodal.

–          Narrativas transmedias.

–          La imagen y la lectura: el cómic.

Módulo 4. La lectura en la escuela, bibliotecas y nuevas prácticas de literacidad.

Descripción: Se repasan algunas de las fórmulas de lectura. Desde las prácticas más tradicionales, en el ámbito escolar, hasta el trabajo con las nuevas prácticas de literacidad digitales.

Contenidos del módulo IV:

–        Literatura infantojuvenil

–        Leitura literaria: as bibliotecas escolares

–        Formaçao de cidadaos críticos.

–        Conteúdos literarios digitais

Módulo 5. Creación de materiales didácticos para fomentar la lectura y la escritura.

Descripción: se enumeran algunas de las técnicas para crear materiales didácticos que sirvan para enseñar a leer y escribir y, también para desarrollar eventos letrados mediante la expresión plástica y corporal.

Contenidos del módulo V:

– Laboratorio de creación plástica y artística

– Técnicas de creatividad plástica.

– Taller de expresión corporal

Módulo 6. La animación sociocultural y la promoción lectora.

Descripción: tras una aproximación a los paradigmas actuales sobre la lectura y la escritura se plantean las bases sobre las que enfocar la formación del especialista en animación sociocultural y, como parte de ella, en animación lectora, concretando estrategias para su desarrollo.

Contenidos del módulo VI:

– Paradigmas de lectura y escritura.

– La formación del animador-educador-especialista.

– Técnicas y estrategias en lectura y escritura.

Módulo 7. Lengua, lectura y creación: de la interpretación de los paisajes a la aplicación en espacios digitales.

Descripción: mediante la observación del entorno, se puede mejorar la atención, memorización e imaginación creadora. En este módulo se explica cómo pasar de la interpretación del entorno a la creación literaria con un recorrido metodológico y recursos para la enseñanza/aprendizaje de la lengua, la lectura y la creación literaria.

Contenidos del módulo VII:

– De la observación e interpretación de los paisajes a la creación literaria.

– Lengua, lectura y creación en espacios digitales.

Módulo 8. Prácticas de lectura y escritura para desarrollar las zonas rurales.

Descripción: Se repasan diferentes prácticas de lectura y de escritura que sirven para el desarrollo de las zonas rurales y para la integración de colectivos en riesgo de exclusión social.

Contenidos del módulo VIII::

– Cómo transformar la literatura de tradición oral en espectáculos (fábulas, leyendas, etc.).

– Proyectos de dinamización y desarrollo rural.

– Diseño de eventos letrados (La Sirena de la Serena, Soria Legendaria,…).

Los alumnos destinatarios son estudiantes y profesionales de distintos ámbitos: desde el ámbito comunicativo al artístico, humanidades, Ciencias Sociales, Gestores culturales, periodistas, animadores socioculturales, trabajadores sociales, técnicos municipales. También puede interesar a empleados en el ámbito del ocio, gestores y propietarios de patrimonio, dinamizadores y técnicos de turismo, o agentes forestales y técnicos de medio ambiente.

En el caso del MOOC “Emprendimiento en lectura y escritura” participan universidades españolas y centros educativos portugueses. Entre ellos están la Universidad de La Rioja, Universidad de Extremadura, Universidad de Alicante, y los Institutos Politécnicos de Beja y Castelo Branco, en Portugal.

CONCLUSIONES

Como conclusiones, deben considerarse la lectura y la escritura como destrezas fundamentales y básicas en cualquier curso que se diseñe dese el ámbito educativo y comunicativo. Es importante que los docentes se involucren en el diseño y coordinación de MOOC por el auge y prestigio que estos cursos suponen. Desde el punto de vista del diseño inicial hay que entender que los contneidos pueden sufrir variaciones y, si se trata del coordinador, es importtante saber adaptarse a cualquier circunstancia sobrevenida, como el caso del COVID-19, para que los alumnos siempre reciban contenidos complementarios dentro de la temática o título principal del curso.  Es cierto que cuando se diseña y coordina un MOOC durante un periodo de confinamiento por culpa de alguna pandemia algunos docentes pueden priorizar otros asuntos antes que los compromisos adquiridos para la implantación y desarrollo del curso.  Aunque los contenidos ofrecidos por cada docente no sean una tarea extra para ellos, es cierto que el diseño y evaluación de un MOOC lleva un tiempo y esfuerzo que muchas veces no son recompensados económicamente. Aún así, la docencia virtual se va imponiendo y es necesario que en el ámbito de la Educación Superior se sigan diseñando y coordinando MOOC pues parece una enseñanza aceptada y en auge. Si algo ha supuesto la COVID-19 es que el tránsito hacia la docencia virtual es algo prioritario. En el diseño y docencia de un MOOC es importante priorizar la docencia en estos cursos antes que las tareas extras de transición o adaptación digital de las asignaturas que siempre se han impartido de forma presencial. El coordinador de un MOOC, sobre todo en cursos donde hay un profesorado diferente en cada módulo, supone un trabajo extra y arduo. En algunas ocasiones se pueden encontrar con contratiempos importantes si algún docente se desmarca del curso o si no dedica el tiempo suficiente a la evaluación. De ahí que el trabajo de coordinador se asemeje, en algunas ocasiones, a un supervisor insistente, un docente que debe conocer todo el proceso, desde los contenidos hasta los métodos docentes y el sistema de evaluación empleado por cada docente, buscando siempre la complementariedad y el equilibrio tanto en la duración y contenidos de cada módulo como en los métodos docentes y la evaluación para no sobrecargar al alumando. En este sentido es clave no perder de vista la temática general del curso para coordinar también los materiales que se utilizarán en cada módulo. No simplemente los contenidos sino también los recursos, vídeos y presentaciones de cada módulo. En este sentido, es importante evitar  lo que apuntan Calvo et al. (2016) cuando afirman que se opta de forma mayoritaria por “estrategias metodológicas de naturaleza magistral (100%), seguida de la aplicada (68,4%) y dialógica (57,9%)”. En este sentido, es importante que cuando se diseña un MOOC el coordinador proponga estrategias metodológicas variadas, a fin de que que el curso sea atractivo para el alumnado. Hay que pensar que estos cursos se desarrollar en diferentes ediciones y que, por tanto, es muy importante la impresión que cause en los primeros alumnos matriculados. También es importante conocer todas las posibilidades de grabación y edición de vídeos que ofrecen las TIC/TAC/TEP para que los vídeos sean diferentes en cada módulo huyendo, como norma, de las videolecciones “de busto parlante”. Los vídeos que visualicen los alumnos deben grabarse de diferentes formas y en espacios variados, valorando los diferentes planos y formatos.

Aunque en los MOOC es importante la actividad del foro de discusión, la interacción con el alumnado no debería reducirse al uso del foro para resolver preguntas puntuales. Existen otras aplicaciones, como redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea que también pueden servir para formentar el debate y la discusión sobre los contenidos del MOOC.

La experiencia en el diseño y coordinación de este curso ha servido para comprobar lo importante que es buscar la complementariedad en la evaluación de los diferentes módulos. Es muy complicado cuando se coordina un curso con diferentes profesores y, quizá, deba optarse por cuantos menos profesores mejor. En caso de que se opte por cursos interuniversitarios y formados por distintos docentes, es importante que se utilicen herramientas de evaluación automatizadas (tipo cuestionarios, test de opción múltiple, tareas programadas, encuestas, analizadores semánticos), pero también que haya mediación humana e interacción (foro de discusión, ensayos, entrevistas y actividades P2P -peer to peer- aunque también pueden automatizarse a partir de rúbricas).

También resulta más eficaz para la implantación de un MOOC que no haya muchos docentes por cada módulo. De hecho lo ideal es que haya un solo docente para evitar, como apuntan Sánchez y Escribano (2014) que aparezca “el problema de la disparidad de criterios en la corrección, que puede provocar que una misma respuesta reciba muy distintas evaluaciones” (p.6). Es recomendable que el diseño del curso se haga módulo a módulo, siguiendo las tesis expresadas por Bartolomé y Steffens (2015), pues así será más fácil coordinarlo.

Si un MOOC, tal y como dice Aguado (2017), supone “un esfuerzo muy notable que no muchos profesores están dispuestos a acometer” (p.140). Y si, como suscriben García-Peñalvo et al. (2017), “este esfuerzo no suele estar reconocido por parte de la universidad, aunque las universidades van incluyendo diferentes formas de apoyo y algunas aportan una pequeña financiación al profesorado” (p. 128), está claro que parece más acertado optar por cursos más sencillos, si es la primera que se diseña uno. La coordinación de profesorado suele requerir muchísimo tiempo y esfuerzo si se opta por curso con múltiples profesores, métodos docentes y sistemas de evaluación. Es fundamental como dice Ruiz Bolívar (2015), que se “logre un nivel de calidad académica al menos igual al que ofrece la universidad presencial clásica” (p.13).

Por último, no debe ahorrarse esfuerzo en la estrategia de dinamización del curso. Se recomienda que los cursos MOOC tengan una cuenta en Twitter, Facebook e Instagram, por ser estas las principales redes sociales en cuanto al número de usuarios. Pero también utilizar otros servicios y aplicaciones de mensajería instantánea (tipo Whatsapp). Pero también sería intersante que el MOOC se diseñe con una aspiración internacional, aunque requiera el uso de subtítulos, en consonancia con lo expresado por Bartolomé y Steffens (2015) cuando afirman que “los MOOC pueden constituir una buena solución si pueden ser proyectados globalmente” (p.94). Si, además, se cuenta con el apoyo de alguna organización, empresa o red de instituciones, esta estrategia de dinamización será más eficaz y el MOOC, con el paso de sus ediciones, se consolidará.

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