Recibido: 4 de febrero de 2020. Aceptado: 9 de marzo de 2020.

Received: February 4th 2020. Accepted: March 9th 2020.

Los atentados terroristas son un claro ejemplo del conflicto ético y el derecho a la información en la publicación de la fotografía en los medios. En este contexto, se pone el foco en el tratamiento gráfico de tres atentados terroristas recientes (París, Niza y Cataluña) al acometer una investigación exploratorio-descriptiva de cómo se presentó a las víctimas de estos sucesos en la portada de diez diarios de España: El País, El Mundo, La Vanguardia, La Voz de Galicia, ABC, El Periódico, El Correo, La Nueva España, Heraldo de Aragón y La Razón. Se realiza una lectura fotográfica, técnica e interpretativa, de las imágenes y se presta atención al tipo de titular y pie de foto. En general, se otorga un tratamiento respetuoso a las víctimas, a medio camino entre el que se realizó el 11S, en el que apenas hubo imágenes, y el 11M, en el que se traspasaron fronteras éticas. Se recurre a imágenes de agencia, hay coincidencia en las fotografías seleccionadas y se apuesta por titulares breves y con pocas palabras pero llamativas y por pies de foto con diferentes modalidades. Son imágenes con valor informativo en las que, si bien se aprecia dolor, como es natural por el hecho a presentar, no se hace un uso sensacionalista.

Terrorist attacks are a clear example of ethical conflict and the right to information in the publication of photography in the media. In this context, the focus is placed on the graphic treatment of three recent terrorist attacks (Paris, Nice and Catalonia), conducting an exploratory-descriptive investigation of how the victims of these events were presented on the cover of ten newspapers in Spain: El País, El Mundo, La Vanguardia, La Voz de Galicia, ABC, El Periódico, El Correo, La Nueva España, Heraldo de Aragón and La Razón. A photographic, technical and interpretive reading of these images is offered, attending to the type of headline and to the caption. In general, respectful treatment is given to the victims, halfway between 9/11, in which there were hardly any images, and March 11th (Madrid), in which ethical boundaries were crossed. Agency images are used: there is a connection among the selected photos, and brief headlines with few words are preferred, as well as captions with different modalities. The images possess an informative value in which there is no sensationalist use, even if pain is perceived, which is normal due to the nature of the events presented.

Fotoperiodismo, Ética, Víctimas, Terrorismo, Fotografía

Photojournalism, Ethics, Victims, Photography, Terrorism

INTRODUCCIÓN

El terrorismo es una sucesión de actos violentos, premeditados e indiscriminados contra la población civil con la finalidad de inducir terror en nombre de una moral o una ideología. El terror es la esencia y origen del término (Jordán, 2004). No afecta sólo a la convivencia democrática, sino también al trabajo cotidiano de los profesionales de la comunicación, obligando a plantearse cuestiones fundamentales en el campo informativo (Montalvo, 2012: 100). Tal y como apunta Rodrigo (1991: 11) “el papel de los medios de comunicación ante el terrorismo es relevante tanto por la complejidad teórica como por las implicaciones emotivas que suelen desencadenar”.

El 11S inauguró la irrupción del terrorismo islamista radical en Occidente y marcó un antes y un después en el uso de la imagen en los medios de comunicación propiciando, además, el agua de investigaciones al respecto. Por ejemplo, Zelizer (2012) considera que “el uso de fotografías de atentados como el 11S funcionó como ayuda para superar el trauma y concienciar al público”. El 11 M también fue representativo por el tratamiento gráfico, siendo objeto de estudio, entre otros, por Torres (2006).

La imagen es un soporte de la comunicación visual en el que se materializa un fragmento del universo perceptivo (Zunzunegui, 2007: 22), uno de los lenguajes más aptos para reflejar la expresividad y comunicabilidad del sufrimiento y del dolor (López, 1998: 157).

El derecho de informar mediante la fotografía de actos de terrorismo puede entrar en colisión con el derecho a la propia imagen de las víctimas, al honor y a la intimidad. Todo ello se relaciona a su vez con la ética profesional. El Código Ético de la National Press Photographers Association (2004) reconoce que “las fotografías pueden causar grandes daños si están tomadas sin sensibilidad y respeto, siendo el deber del fotoperiodista tratar a todos los sujetos con respeto y dignidad y tener compasión de las víctimas de tragedias”, mientras que el Código Ético del Syndicat National des Journalistes (2011) no incluye referencias a las imágenes, estableciendo como condición genérica “respetar la dignidad de las personas”.

OBJETIVOS Y METODOLOGÍA

El objetivo general de este estudio es indagar en el tratamiento gráfico de las víctimas de atentados terroristas para reflexionar sobre la ética. Para ello, se diseña una investigación, de carácter exploratorio-descriptiva, que selecciona como objeto de estudio los atentados de París (13 de noviembre de 2015); Niza (14 de julio de 2016) y Barcelona (17 de agosto de 2017) y como medios los diarios de información general de España El País, El Mundo, La Vanguardia, La Voz de Galicia, ABC, El Periódico, El Correo, La Nueva España, Heraldo de Aragón y La Razón.

El objetivo específico es reflexionar sobre en qué momento se cruza la línea de la información gráfica pura y dura al sensacionalismo improcedente o a la desinformación.

Se acomete un análisis sobre las fotografías de las portadas, tanto a nivel formal (fuente de procedencia) como de contenido visual (representación directa/indirecta de las víctimas y decisiones de composición) y textual (pie de foto y titular). Para indagar en los pies de foto se recurre a las modalidades propuestas por Pastoriza (2014): redundancia, apoyo, simbiosis, parasitismo y conflicto.

HALLAZGOS

Atentados de París (2015)

Varios ataques terroristas cometidos en la capital francesa​ y su suburbio de Saint-Denis, cuya autoría fue reivindicada por el Estado Islámico. En total, hubo 149 fallecidos.

 

 

Tabla 1. Titular y pie de foto (texto y autoría) de la imagen de portada del atentado de París

Medio Titular Pie de foto
El País “Matanza en París” Varias víctimas de los ataques terroristas de ayer yacen en el suelo frente al restaurante La Belle Équipe de París. Anne Sophie Chaisemartin (AP)
El Mundo “Terror en París” Un grupo de cadáveres yace en la terraza de Le Carrillon, en el distrito 10, víctimas de la ola de atentados registrados anoche en la capital francesa. Philippe Wojazer (Reuters)
La Vanguardia “Noche de terror en París” Muerte en el Bataclan. Varios heridos son evacuados de la sala de conciertos, donde los terroristas irrumpieron con armas automáticas. Christian Hartmann (Reuters)
La Voz de Galicia “Masacre en París” Varias personas permanecen agachadas en estado de “shock” junto a los cuerpos de varias víctimas del ataque al restaurante parisino. Philippe Wojazer (Reuters)
ABC “Matanza en París” Varios bomberos atienden a uno de los heridos en las proximidades de la sala Bataclan, donde se registró el mayor número de víctimas. Christian Hartmann (Reuters)
El Periódico “Terror en París” Policías y sanitarios franceses, junto a varias víctimas ante el restaurante Le Carrillon. Philippe Wojazer (Reuters)
El Correo “El terrorismo lleva la guerra a París” Desolación. Un joven abandona, con gesto incrédulo, uno de los escenarios de los ataques junto al cadáver de una víctima (Reuters)
La Nueva España “El terrorismo islamista tiñe de sangre el corazón de París y estremece al mundo” Bomberos franceses ayudan a varias personas cerca de la sala Bataclan de París (Reuters)
Heraldo de Aragón “Al menos 110 muertos en una cadena de atentados yihadistas en París” Bomberos y policías atienden a varios heridos en la calle, cerca de la sala Bataclan, donde los terroristas tomaron rehenes y mataron a decenas de personas. Christian Hartmann (Reuters)
La Razón “París ensangrentado” Las fuerzas de Seguridad atienden a las víctimas en el centro de la ciudad (Reuters)

 

Los diez diarios objeto de estudio llevaron a toda página en la portada del día siguiente el atentado, utilizando para ello imágenes de agencias internacionales. De ellos, uno opta por la AP (El País) y nueve por Reuters, con diferentes fotografías: el exterior de la sala de conciertos Bataclan (La Vanguardia, ABC, La Nueva España, y Heraldo de Aragón) o el restaurante Le Carrillon (El Mundo, El Periódico, El Correo La Voz de Galicia y La Razón). De esos nueve, dos (La Voz de Galicia y La Razón) coinciden en la fotografía.

A nivel textual, en los titulares predomina el estilo emotivo frente al informativo (con la excepción de Heraldo de Aragón, que alude al número de muertos) y se seleccionan pocas palabras, pero muy directas y claves, como “terror”, “ensangrentado” o “matanza”. En los pies de foto no se relacionan plenamente las imágenes con el contenido y la gran mayoría opta por un texto bajo la imagen que ejerza una función de apoyo, identificando los elementos gráficos que ya se ven. Cabe citar los casos de La Voz de Galicia y El Correo, que recurren a textos en los que se vuelca una opinión sobre el acontecimiento presentado en la imagen (modalidad de parasitismo).

El País muestra a víctimas en el restaurante “La Belle Équipe”, algunas yacen todavía en el suelo con manchas de sangre, mientras que bomberos y personas socorren a las que permanecen con vida entre un amasijo de objetos. Se presentan de manera directa, puesto que no están tapadas, si bien su reconocimiento no es posible en lo que parece una captura consciente. Se opta por un plano general y se intentan abarcar las lámparas del local para conducir con su luz la vista a los cuerpos.

La Vanguardia, ABC, La Nueva España y Heraldo de Aragón coinciden en el tema de la imagen: bomberos evacúan a uno de los heridos en las proximidades de la sala Bataclan, quien se presenta de manera directa y cuya cara se distingue a la perfección, por lo que su identidad se revela totalmente. ABC opta por un plano cercano de la víctima y por recortar de la imagen a varios bomberos para centrar el foco en el herido.

La Voz de Galicia y La Razón optan por el mismo tema y la misma imagen para ilustrar los atentados: un grupo de víctimas heridas, representadas de manera directa, permanecen agachadas junto al cuerpo de una víctima fallecida, representada de manera indirecta al estar tapada con una sábana, tras el ataque al restaurante “Le Carrillon”. A nivel de composición el primer diario opta por un plano más alejado, lo que dota de más protagonismo a las fuerzas de seguridad, mientras que el segundo focaliza la atención en la víctima fallecida y los heridos.

El Mundo y El Periódico optan por un planteamiento gráfico similar: un grupo de cadáveres yace en la terraza del restaurante “Le Carrillon”, junto a policías y sanitarios. Las víctimas fallecidas se presentan de manera indirecta, ya que están tapadas bajo una sábana. La imagen se diferencia por el momento en que fue tomada y por el uso de más o menos luz.

El Correo da cuenta del suceso con la imagen uno de los escenarios de los ataques en el que sobresalen dos focos de interés: un joven que se lleva la mano a la cabeza y el cadáver tapado de una víctima, representado de manera indirecta pero a la que sobresalen brazo y pies, lo que dota de más dramatismo a la escena. Se trata de un plano general, pero que abarca a la izquierda al joven llevándose la mano a la cabeza y a la derecha la totalidad del cadáver en posición horizontal

Atentado de Niza (2016)

Ataque terrorista cuando Mohamed Lahouaiej Bouhlel, un residente tunecino en Francia,​ condujo deliberadamente un camión de carga de 19 toneladas hacia una multitud que estaba celebrando el Día Nacional de Francia, en el paseo de los Ingleses, y disparó contra la policía y civiles con un arma de fuego. El ataque terminó cuando fue abatido por la policía, falleciendo en el acto. En total, 89 fallecidos.

 

 

Tabla 2. Titular y pie de foto (texto y autoría) de la imagen de portada del atentado de Niza

Medio Titular Pie de foto
El País  “Nueva matanza terrorista en la fiesta nacional de Francia” Cuerpos cubiertos sembraban anoche el Paseo de los Ingleses de Niza, después de que un camión arrollara a la multitud que contemplaba los fuegos artificiales. Eric Gaillard (Reuters)
La Vanguardia “El terror golpea Niza” Un escenario de pesadilla. El camión embistió a los espectadores del festival de pirotecnia en el paseo de los Ingleses, que ofrecía este aspecto a medianoche. Eric Gaillard (Reuters)
La Voz de Galicia “Masacre en Niza” Tras el horror de los atentados en París, Niza sufre un duro golpe. En la imagen, un herido junto a una de las víctimas. Eric Gaillard (Reuters)
ABC “Cerca de 80 muertos en Niza al arrollar un camión a la multitud” Varios cuerpos, anoche, en el Paseo de los Ingleses, en el corazón de Niza. Eric Gaillard (Reuters).
El Correo “El camión de la muerte en Niza” Decenas de cadáveres quedaron desperdigados por el paseo marítimo de Niza tras ser arrollados por el camión utilizado por el terrorista. Reuters.
La Nueva España “Más de 70 muertos en Niza al arrollar un camión a una multitud en la fiesta nacional” Cadáveres en el Paseo de los Ingleses, en la localidad francesa de Niza, tras el atentado. Reuters.
Heraldo de Aragón “Brutal atentado en Niza” Policías franceses, junto al camión que arremetió anoche contra la multitud que celebraba en Niza la Fiesta Nacional francesa, dejando decenas de muertos. Eric Gaillard (Reuters)
La Razón “Matanza en Niza el 14 de julio” Dos kilómetros de horror. Varias decenas de personas murieron ayer en Niza, en la Costa Azul francesa, cuando un camión arrolló durante dos kilómetros a los participantes en la concentración que disfrutaba de los fuegos artificiales lanzados con motivo de la Fiesta Nacional del 14 de julio. El conductor del vehículo fue abatido a tiros por las fuerzas de seguridad. Anthogonzalez56 (Twitter)

 

El 15 de julio ocho de los diez diarios impresos objeto de estudio llevaron en su portada el suceso. La excepción son El Mundo y El Periódico.

De los ocho diarios objeto de análisis seis optaron por imágenes de la agencia Reuters y uno (La Razón) por la fotografía de la cuenta de un usuario en twitter. De los ocho, cuatro (El País, La Vanguardia, El Correo y La Nueva España) optan a su vez por la misma fotografía, mientras ABC selecciona por una imagen similar y La Voz de Galicia y Heraldo de Aragón imágenes diferentes.

A nivel textual, se eligen para los titulares por palabras claras, duras e ilustrativas, como “matanza”, “masacre” o “terror”, llamando especialmente la atención el caso de El Correo, que opta por un titular de impacto (El («camión de la muerte» en Niza). De manera opuesta, dos diarios (ABC y La Nueva España) apuestan por titulares informativos centrados en el número de muertos. En cuanto a los pies de foto, tres (El País, El Correo y Heraldo de Aragón) buscan con este texto el efecto informativo de las fotografías. Sus mensajes lingüísticos, cumpliendo la función de simbiosis, relacionan plenamente las imágenes con el contenido completo del atentado situándolas en el conjunto, lo que también se puede apreciar en La Razón. Sin embargo, el comienzo de su redacción con la frase, en mayúsculas, “dos kilómetros de horror”, se corresponde más con una modalidad de parasitismo, algo por lo que también La Vanguardia, con la frase “un escenario de pesadilla”, y La Voz de Galicia, con “Niza sufre un duro golpe”. Además, este diario añade una segunda frase con función de redundancia.

El País, La Vanguardia, El Correo y La Nueva España llevan en portada la imagen del Paseo de los Ingleses con cadáveres, que se presentan de manera indirecta al estar tapados con una sábana, rodeados de personas sentadas y de pie que se aprecian muy lejana y borrosamente. Se opta por un plano general en el que se destaca el Paseo y el tumulto de víctimas, con una profundidad de campo que no hace sino destacar más a las víctimas, que marcan el camino de visión de manera lineal.

La Voz de Galicia presenta el atentado desde el punto de vista gráfico con un hombre herido, sentado de espaldas junto a un fallecido. Ambos están representados de manera indirecta, pues al herido no se le puede identificar por su postura y al fallecido tampoco por estar tapado. A nivel de composición, la ubicación en el centro de la fotografía de ambos, herido y fallecido, los sitúa como únicos actores protagonistas y hace sentir al espectador como intruso de un momento íntimo y delicado.

ABC da a conocer a sus lectores que ha habido un atentado en Niza a través de una imagen con varios cadáveres, representados de manera indirecta, que permanecen tendidos en el suelo, tapados con sábanas tras un cordón de seguridad en el Paseo. A lo lejos, se enmarca el plan de acción montado con coches y personal. La concepción de la imagen es similar a la de El País, La Vanguardia, El Correo y La Nueva España, si bien en estos cuatro se apostaba por destacar la profundidad del Paseo aquí se opta por un espectador que centre su mirada en los dos primeros cuerpos tendidos.

Heraldo de Aragón da cuenta del atentado con una imagen de policías franceses de espaldas y a la derecha el camión que cometió el atropello. No se ven a víctimas. Se trata de un plano general y muy alejado del camión y de los policías, que no permite apreciar la acción.

La Razón presenta el tema a través de dos fotografías: en una aparece únicamente el camión que cometió el atropello y en otra varios cadáveres tendidos en el suelo y tapados con sábanas en el Paseo representados, por tanto, de manera indirecta. A nivel técnico, destaca el uso del plano general y del picado en el caso del camión, para ensalzar así su importancia, y por una toma a ras de suelo en la segunda imagen.

Atentados de Cataluña (2017)

Ataques terroristas perpetrados en las ciudades de Barcelona y Cambrils (Cataluña). El primero, en el paseo de Las Ramblas, donde se cometió un atropello masivo con una furgoneta blanca. Horas después, el Estado Islámico reivindicó el atentado. El segundo, en el paseo marítimo de Cambrils, donde presuntos terroristas fueron abatidos tras intentar saltarse un control policial y atropellar a seis personas. En total hubo 16 fallecidos.

 

 

Tabla 3. Titular y pie de foto (texto y autoría) de la imagen de portada de los atentados de Barcelona y Cambrils

Medio Titular Pie de foto
El País “Matanza terrorista en la Rambla de Barcelona” Varias víctimas del ataque terrorista de ayer en Barcelona son atendidas en La Rambla poco después del atropello masivo. David Armengou (Efe)
El Mundo “El terror del IS golpea España” Un grupo de agentes de la Guardia Urbana y de los Mossos se despliega ante alguna de las víctimas, tendidas aún en la Rambla de Barcelona, ayer, minutos después del atentado. David Armengou (Efe)
La Vanguardia “Terror en Barcelona” 500 metros de horror. La furgoneta entró por la Plaza de Catalunya y llegó casi al Liceu. Arrasó a decenas de peatones poco después de las 17.00 horas. David Armengou (Efe)
La Voz de Galicia “Horror en Las Ramblas” Las fuerzas de seguridad atienden a varias de las víctimas del atropello masivo perpetrado en las Ramblas barcelonesas. David Armengou (Efe)
ABC “El yihadismo golpea a España en Barcelona” Dos guardias urbanos atienden a una de las víctimas del atropello masivo (Efe)
El Periódico “Horror en La Rambla” El paseo barcelonés, sembrado de heridos y muertos tras el paso de la furgoneta. David Armengou (Efe)
El Correo “Vuelve el terror yihadista” Las Ramblas, una de las zonas más bulliciosas y transitadas por los turistas en Barcelona, ofrecía después del atentado una imagen desoladora e irreal, con cadáveres esparcidos sobre la acera (Efe)
La Nueva España “Horror en Las Ramblas” Varias víctimas en el suelo tras el atentado registrado a las cinco de la tarde de ayer en Las Ramblas, el corazón de una desolada Barcelona. David Armengou (Efe)
Heraldo de Aragón “Matanza yihadista en Barcelona” Varias víctimas yacen en el suelo poco después de producirse el atropello masivo en Las Ramblas de Barcelona, ayer por la tarde. David Armengou (Efe)
La Razón “Unidos contra el terrorismo” No hay imagen como tal con pie de foto

 

El 18 de agosto los diez diarios nacionales objeto de análisis llevaron el suceso en sus portadas.

De los diez, nueve optaron por la misma imagen de Las Ramblas (Premio Ortega y Gasset de Periodismo 2017), en la que hay víctimas, (fallecidos y heridos), y atendiéndolas personal de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y personas anónimas. El punto de interés se sitúa en un hombre, que mira a la cámara, al lado de un niño muerto, tendido boca abajo. La Razón opta por presentar el suceso con una ilustración.

A nivel textual, se emplean titulares cortos, con pocas palabras, y claramente seleccionadas para transmitir un mensaje apelativo: “matanza”, “terror” u “horror”. En cuanto a los pies de foto, predomina la modalidad de simbiosis, al relacionar plenamente la imagen con el contenido de la información. ABC opta por un pie de foto con función de apoyo, es decir, que simplemente identifica los elementos gráficos que ya se ven y La Vanguardia de parasitismo, volcando pura opinión esta vez con la frase “500 metros de horror”. El Periódico se mueve entre la modalidad de redundancia y la de parasitismo.

El País, El Mundo, El Correo, La Nueva España y Heraldo de Aragón llevan a su portada la imagen de las Ramblas en las que se presentan a las víctimas, tanto de manera directa como indirecta, instantes después del atropello. El reconocimiento de los cadáveres no es posible. Cabe citar el caso del niño muerto que tiene a su lado a un hombre que mira a la cámara: el menor tiene el rostro pixelado. Hay otro hombre, con camisa morada, que mira directamente al objetivo. El dramatismo de la imagen recae en las piernas de las personas que yacen en el suelo, fallecidas, y la sensación de miedo y terror se transmite por los policías con armas, enfundadas y en alto, por la incertidumbre del momento y por lo que pueda pasar. Hay otro menor de edad en la imagen, el niño en brazos, al que no se le puede reconocer porque tiene la cara girada. Por tanto, en este caso se garantiza el derecho a la imagen de los menores.

A nivel técnico, la imagen es un plano general que alberga la anchura de la Rambla y por tanto, se ven bastantes elementos al mismo tiempo: víctimas, policías y personas. La mirada del espectador salta de un punto a otro de manera caótica. Aunque pueda sorprender, quizás se repara más en el niño tendido, que supuestamente es lo que más interesa proteger al pixelar su cara. Sin embargo, la mirada de un policía adyacente y la del hombre agachado a su lado chocan con el intento de evitar la curiosidad del espectador.

La Voz de Galicia, El Periódico y La Vanguardia optan por la misma imagen que los cinco diarios citados anteriormente, pero dejan fuera de foco, al recortar, uno de los elementos que más peso tenía en la fotografía de los cuatro diarios explicados anteriormente: el niño muerto, que yace en el suelo, y el hombre que permanece a su lado. Lo que se ve en estas portadas son Las Ramblas, víctimas heridas y fallecidas tendidas en el suelo –representadas de manera directa, si bien el reconocimiento de los cadáveres no es posible- y personas auxiliando y desconcertadas, así como policías vigilantes por lo que pueda pasar. La Vanguardia recorta también a la mujer que tenía en brazos a otro niño, aunque la cara de éste ya estuviese girada. Así opta claramente por eliminar a los menores de su portada.

Un tratamiento más específico es el ABC y La Razón. El primer diario selecciona para presentar el suceso a sus lectores una fotografía tomada bastante de cerca en la que dos guardias urbanos atienden a una de las víctimas del atropello, tendida en el suelo sobre una mochila, sin camiseta y con sangre en el pantalón. Ésta se presenta de manera directa, si bien su reconocimiento, en principio, no se concibe posible, dado que en el instante en que se toma la imagen da la espalda a la cámara en lo que puede ser una decisión consciente por parte del fotógrafo para mantener su anonimato. La composición visual la refuerza como punto de interés: está colocada en el centro, con un guardia a cada lado rodeándola. El dramatismo viene, especialmente, por una venda que tiene colocada manchada de sangre. La Razón presenta una ilustración de un lazo blanco con un fondo negro y en la parte inferior de la portada coloca tres fotografías pequeñas que muestran a las fuerzas de seguridad con un cadáver tapado, a de dos mujeres llorando y a la furgoneta.

CONCLUSIONES

La utilidad de la fotografía para contar que ha habido un atentado terrorista y dar cuenta del horror queda patente en los tres casos objeto de estudio pues, salvo las excepciones de El Mundo y El Periódico en el caso del atentado de Niza, los diez diarios analizados optan por abrir sus ediciones del día siguiente a los hechos con imágenes a gran tamaño en sus portadas.

Por lo general, se coincide en la imagen seleccionada y en la fuente, con un predominio absoluto de las agencias: Reuters y AP (París), Reuters (Niza) y Efe (Cataluña). Se podría afirmar que detrás de una gran fotografía agencia siempre hay un gran fotógrafo. En estos casos, esos nombres son Eric Gaillard, Philippe Wojazer y Christian Hartmann. La única excepción en la firma de las imágenes es la del diario La Razón con el atentado de París, que opta por una imagen de la cuenta de un usuario de Twitter.

En general, las fotografías de los tres atentados que ilustraron las primeras páginas de los diez diarios objeto de estudio tenían víctimas, a excepción del tratamiento del atentado de Niza, en los que en algunos casos el peso recayó más en el camión con el que se cometió el atropello que en los fallecidos y los heridos.

Se puede afirmar que el modo en el que aparecen las víctimas está relacionado con las características propias del atentado y con la disponibilidad a la hora de tomar la fotografía.

En el caso de París, conviene hacer referencia que está establecido que no existirá intromisión en la imagen en la información gráfica sobre un suceso o acontecimiento público cuando la imagen de una persona determinada (pública o privada) aparezca como meramente accesoria. Es decir, la excepción será la de encontrarse en un lugar donde ocurra un hecho noticiable o de interés público. En este contexto se enmarca la imagen de las portadas de La Vanguardia, ABC, La Nueva España y Heraldo de Aragón, que exhiben el traslado de un hombre herido.

En el caso de Niza las víctimas se representan en todos los periódicos de manera indirecta, es decir, tapadas con sábanas. Esto se puede explicar debido a que por la hora tardía, la aglomeración y la probable presencia de vigilancia hubiese más dificultades para obtener una foto directa.

En el caso de Cataluña las víctimas se presentan de manera directa: no están tapadas y probablemente todavía no se diferencie entre víctimas muertas o heridas, porque la imagen está tomada a los pocos instantes de que haya tenido lugar el atropello. Está establecido que ante una posible intromisión en el derecho de imagen de las víctimas, la recognoscibilidad es el factor determinante. Lo que se protege es que la imagen se reproduzca o se represente, siempre que se permita su identificación. Por eso, ya en primer lugar, el propio fotógrafo, probablemente de manera consciente, aprieta el botón comprobando que los muertos están boca abajo o con una postura que no permite reconocerlos. En caso de duda, como con el niño que yace en el suelo al lado del hombre, se opta por la opción drástica del recorte y por el pixelado.

En los tres casos, todos los diarios asemejan aplicar la única pauta ética clara advertida por algunos manuales: evitar los primeros planos de personas en situaciones de sufrimiento.

El protagonismo de las víctimas se crea de una forma menos evidente para los espectadores, pero a través de un trabajo de composición visual muy consciente. Por ejemplo, las líneas diagonales de lectura que conducen la vista de los espectadores. Un caso representativo de esta composición se aprecia en el tratamiento que otorgan cuatro diarios (El País, La Vanguardia, El Correo y La Nueva España) al atentado de Niza, con una colocación en línea de los cadáveres que guía la mirada de un cuerpo a otro. También las líneas imaginarias de las miradas de las personas adyacentes a las víctimas, van a llevar al espectador a fijarse primero en los cuerpos.

Otro factor compositivo que aumenta el papel de las víctimas está relacionado con la aparición y relación de sujetos u objetos de la imagen. Así, el protagonismo aumenta cuando algunas personas las rodean (ABC, atentado de Cataluña) o cuando son los únicos actores en la imagen (La Voz de Galicia, atentado de Niza).

También el ángulo en el que se toma la imagen puede aproximar más o menos al espectador a las víctimas o el recorte de ciertos elementos. Un claro ejemplo es la imagen del atentado de Barcelona y la inclusión o no en ella del niño que yace en el suelo acompañado de un hombre.

En cuanto al pie de foto, las características de los atentados influyen en los requerimientos de su redacción. En este sentido, los del atentado de París debían gozar de un nivel explicativo mayor, ya que se produjeron múltiples ataques en múltiples zonas. Por el contrario, en Niza y Barcelona el único actor fue un vehículo. Este menor nivel de complicación explica, quizás, una mejora de redacción y una mayor tendencia de los diarios a relacionar plenamente la imagen con el contenido completo de la información y situarla en conjunto. Sin embargo, no es para nada una pauta de trabajo establecida y son muchos los ejemplos de mala contextualización. Hay diarios que optan por pies de foto que simplemente repiten la información icónica o identifican los elementos.

Por lo que se refiere a los titulares se observa un predominio absoluto de expresiones emotivas frente a informativas. Hay cuatro términos dominantes: “matanza”, “masacre”, “terror” y “horror” a través de los que se pretende generar en el lector sensación de miedo y desolación ante un nuevo suceso terrorista.

En síntesis, se constata con este estudio que fotoperiodismo y polémica van de la mano cuando lo que se refleja es violencia y que la naturaleza perversa de cualquier tipo de violencia o dolor lleva consigo, irrevocablemente, una implicación emocional especial del fotoperiodista que condiciona su trabajo.

En el caso del 11S, el primer atentado yihadista en Occidente, los periódicos optaron por el icono visual de las torres y descartaron la muestra de víctimas. Lejos de marcar tendencia, las imágenes del 11M destacaron por mostrar a las víctimas con total crudeza. En los tres casos objeto de estudio el tratamiento se sitúa a medio camino entre estos dos atentados, con un tratamiento gráfico que se podría definir como moderadamente respetuoso con las víctimas. La composición visual las erige como protagonistas, como punto y foco de interés, bordeando la línea de la información gráfica pura y dura al sensacionalismo improcedente o la desinformación, pero, a nuestro juicio, sin pasarla.

Jordán, J. (Coord.) (2004). Los orígenes del terror: indagando en las causas del terrorismo. Madrid: Biblioteca nueva.

López Mañero, C. (1998). Información y dolor. Una perspectiva ética. Pamplona: Eunsa.

Montalvo, J. C. (2012): Terrorismo, información y derechos humanos. Universitas: Revista de Filosofía, Derecho y Política, 15, 91-124. Recuperado de: http://hdl.handle.net/10016/13386

Pastoriza, F. (2014). ¿Qué es la fotografía? Barcelona: Lunwerg Editores.

Rodrigo, M. (1991): Los medios de comunicación ante el terrorismo. Barcelona: Icaria.

Torres Romay, E. (2006). El tratamiento de la imagen en los atentados del 11-M Terrorismo y violencia en la prensa. Revista Latina de Comunicación Social9(61). Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1389955

Zelizer, B. (2012): Fotografía y trauma. En: Comunicación y Terrorismo. Madrid: Tecnos.

Zunzunegui, S. (2007): Pensar la imagen. Madrid: Cátedra/Universidad del País Vasco.

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